El gobernador de Cochabamba, Leonardo Loza, sostuvo que la presencia de la Unidad Móvil Policial para Áreas Rurales (Umopar) en el trópico nunca estuvo en riesgo y aseguró que el incidente ocurrido en el puesto de control de Castillo ya fue solucionado.

La autoridad explicó que el repliegue de los efectivos, registrado en mayo tras la toma del retén por parte de cocaleros del Chapare, no significó la expulsión de la fuerza antidrogas de la región, ya que su base de operaciones continúa en el municipio de Chimoré.

«Umopar tiene su asiento en Chimoré, nadie los ha expulsado, nadie los desalojó, siempre han funcionado. Lo de Villa Tunari fue una dificultad en un puesto de control, no en sus instalaciones», declaró.

Las declaraciones surgen después de que los efectivos policiales retomaran el control del retén de Castillo el pasado 27 de junio, luego de sostener un diálogo con los pobladores del lugar. Desde entonces, la unidad volvió a realizar controles en esa ruta estratégica del trópico cochabambino.

Loza remarcó que el puesto de Castillo es únicamente un punto de control y no una dependencia permanente de Umopar, por lo que consideró que el inconveniente fue puntual y ya quedó resuelto. Asimismo, indicó que no recibió reportes sobre nuevos conflictos relacionados con la presencia policial en la zona.