El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, afirmó que el país no puede condicionar el diálogo político a decisiones de carácter judicial, en referencia a la demanda de la Central Obrera Boliviana (COB) de liberar a los manifestantes detenidos durante los bloqueos.

La autoridad sostuvo que el Ejecutivo prioriza la atención a la población afectada por las medidas de presión antes que las exigencias planteadas por los sectores movilizados, y consideró que centrar la negociación en la situación de los aprehendidos “desvirtúa” el proceso de diálogo instalado entre las partes.

Justiniano explicó que, pese a la suspensión del diálogo por parte de la COB, el Gobierno activó la revisión de la situación jurídica de los detenidos desde la noche del miércoles, en coordinación con el Ministerio Público.

Indicó que el análisis se realiza “caso por caso” y bajo el respeto al debido proceso, con la participación de una comisión integrada por representantes del Gobierno, la COB y otras instancias competentes.

El ministro añadió que el trabajo cuenta con el acompañamiento del Fiscal General y su equipo técnico, lo que —según dijo— garantiza transparencia en la evaluación de cada caso.

El conflicto social en el país se mantiene desde hace 49 días, con bloqueos impulsados por la COB y organizaciones campesinas que continúan generando afectaciones en distintas regiones.