La carretera que une Santa Cruz con Trinidad continúa bloqueada este sábado en el municipio de San Julián, donde sectores movilizados cumplen diez días consecutivos de medida de presión indefinida, provocando perjuicios para transportistas, comerciantes y pasajeros que permanecen varados en la zona.

El corte de ruta mantiene interrumpido el tránsito en una de las principales conexiones del oriente boliviano, afectando el traslado de alimentos, combustible y distintos productos hacia varias regiones del país.

Los manifestantes exigen al Gobierno respuestas a sus demandas, entre ellas el mejoramiento de la calidad del combustible y la renuncia del presidente del Estado, Rodrigo Paz, en medio de un clima de creciente tensión política y social.

Mientras el bloqueo continúa, conductores del transporte pesado denunciaron pérdidas económicas y retrasos en la entrega de mercadería, mientras decenas de viajeros reportan largas horas de espera sin una solución inmediata.

Hasta la fecha no se conoce de un acercamiento entre las autoridades y los sectores movilizados, por lo que la protesta se mantiene de manera indefinida en la ruta Santa Cruz–Trinidad.