La Paz vivió este lunes una nueva jornada de tensión en el sector del transporte. Choferes de sindicatos federados y del sector libre se concentraron en las puertas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), donde realizaron una toma simbólica para visibilizar lo que consideran un problema cada vez más insostenible: la mala calidad del combustible.

Los dirigentes aseguran que la gasolina que se distribuye en la ciudad presenta irregularidades graves. “Se vuelve como alquitrán y termina destrozando los motores”, relató Limbert Tancara, representante de los choferes, quien precisó que más de 300 movilidades ya reportaron daños mecánicos.

El reclamo no se limita al aspecto técnico. Los transportistas subrayan que el perjuicio también golpea su economía diaria, ya que los vehículos deben permanecer parados mientras son reparados. “No solo pagamos por los arreglos, también perdemos la posibilidad de trabajar y generar ingresos”, añadió Tancara.

La protesta se desarrolló de manera pacífica, aunque con un mensaje claro: exigen que el Estado asuma la responsabilidad y establezca un resarcimiento por los perjuicios ocasionados. En caso contrario, advierten que las movilizaciones se intensificarán en los próximos días, con la posibilidad de bloqueos y suspensión de servicios en la sede de gobierno.

Hasta el momento, la ANH no respondió de manera oficial a las denuncias ni al pedido de diálogo de los choferes. La incertidumbre, sin embargo, crece tanto en el gremio como entre los usuarios que dependen del transporte público en La Paz.