Dos de los corgis de la reina Isabel II, Muick and Sandy, reciben al cortejo fúnebre de la reina en Windsor, donde será enterrada.

La Casa Real británica anunció que sería su hijo Andrés, que compartía el amor de la monarca por estos animales, quien se haga cargo de ellos. Muick y Sandy son dos de los últimos corgis que la reina Isabel II tuvo en su vida, más de 30 ejemplares.

Todos estos animales le han ayudado a superar momentos muy complicados como la muerte de su marido, el confinamiento y la marcha de Harry y Meghan.