La Policía Federal de Brasil, en un control rutinario que realizaban en la zona de Corumbá, interceptó al camionero de nacionalidad boliviana. El motorizado estaba vacío y a punto de pasar sin la inspección, pero el nerviosismo del conductor hizo sospechar a los uniformados.

En la requisa al camión, se encontró un trasfondo oculto debajo de la cabina. Los efectivos policiales rebuscaron y rompieron las maderas con la que estaba cubierta la droga.

De los 250 kilos de droga fue incautada, 150 kilos son de cocaína de alta pureza y 100 kilos de pasta de base para la cristalización.

Asimismo, el conductor de nacionalidad boliviana fue aprehendido y puesto a disposición del Ministerio Público y será procesado por el delito de tráfico de drogas.

Según el informe policial de Brasil, el conductor señaló que las sustancias controladas se cargaron al camión en la zona de El Carmen Rivero Tórrez de Santa Cruz, cerca de la frontera entre ambos países, con ayuda de dos personas, quienes al momento no fueron identificadas. El destino de los paquetes de droga era Campo Grande.