
Un total de 53 personas, entre alumnos, profesores y administrativos de un colegio privado de la capital, presentaron malestares estomacales tras ingerir un almuerzo suministrado por un servicio de catering. De ellas, 15 permanecen internadas en clínicas privadas, aunque evolucionan favorablemente, según informó el Servicio Departamental de Salud (Sedes).
El director del Sedes, Jaime Bilbao, indicó que aproximadamente 200 personas consumieron el alimento en el
establecimiento educativo, y los afectados manifestaron síntomas como dolor de cabeza, vómitos y diarrea. Tras conocerse el incidente, el equipo de Inocuidad Alimentaria y Salud Ambiental, junto con el equipo de respuesta rápida de Epidemiología, acudió al colegio para brindar atención médica y recolectar muestras de los alimentos consumidos.
Las primeras indagaciones sugieren que la comida no fue almacenada de manera adecuada dentro del colegio, lo que podría haber facilitado su contaminación. Sin embargo, Bilbao precisó que el informe oficial de salud será emitido pasado el mediodía de hoy. Paralelamente, el Sedes colabora con la Fiscalía en la investigación del caso para esclarecer responsabilidades y prevenir futuros incidentes.
El Sedes reafirma su compromiso con la salud pública y continuará monitoreando la evolución de los pacientes, además de coordinar con las autoridades para la aplicación de medidas de control sanitario en servicios de alimentación escolar.







