Durante su interpelación ante la Asamblea Legislativa, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, aseguró que la aerolínea estatal no será privatizada, pero anunció que se analiza una Sociedad Anónima o una Asociación Público-Privada para captar recursos y renovar su flota.
El futuro de Boliviana de Aviación (BoA) podría tomar un nuevo rumbo. Durante su interpelación ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, anunció que el Gobierno evalúa transformar la aerolínea estatal en una Sociedad Anónima (SA) o implementar una Asociación Público-Privada (APP) como alternativa para conseguir financiamiento y enfrentar la crisis que atraviesa la empresa.
Zamora fue enfático al señalar que esta propuesta no implica una privatización de BoA. Explicó que la intención es modificar su modelo de gestión para permitir el ingreso de capital y generar las condiciones necesarias para que la empresa sea sostenible.
“Si no vemos a BoA con una visión privada nunca va a funcionar”, afirmó el ministro, al considerar que la aerolínea debe operar bajo criterios empresariales, generar ingresos y, al menos, alcanzar un punto de equilibrio financiero.
Uno de los principales anuncios realizados por Zamora fue la necesidad de conseguir entre 50 y 60 millones de dólares para encaminar la recuperación de BoA.
Según explicó, esos recursos permitirían atender las necesidades más urgentes de la empresa, principalmente la renovación de su flota y otras acciones destinadas a mejorar sus operaciones.
El ministro adelantó que presentará ante la Asamblea Legislativa un proyecto de ley que permita modificar la estructura jurídica de la aerolínea y facilitar la captación de recursos.
“Necesitamos que ustedes apoyen a eso”, pidió Zamora a los legisladores durante su exposición.
La autoridad indicó además que se analizará con qué socios podría concretarse una eventual APP, aunque aclaró que todavía no existe una definición sobre el mecanismo que finalmente será aplicado.
Durante su intervención, Zamora reconoció las dificultades que atraviesa la aerolínea estatal, entre ellas las demoras, reprogramaciones y reclamos de los pasajeros.
A su criterio, la situación actual es consecuencia de años de problemas estructurales y de decisiones que no permitieron una actualización adecuada de las tarifas ni una renovación suficiente de las aeronaves.
“20 años de mentiras donde no se han actualizado tarifas”, sostuvo el ministro al referirse a las condiciones que, según su análisis, contribuyeron al deterioro de la situación financiera de la empresa.
También señaló que BoA cuenta actualmente con una cantidad limitada de aeronaves para responder a la demanda y que la recuperación de la compañía no puede resolverse en un periodo de pocos meses.
Zamora planteó que uno de los principales desafíos consiste en cambiar la forma en que se entiende y administra BoA.
El ministro sostuvo que la aerolínea no debería funcionar únicamente bajo la lógica de una empresa estatal que recibe privilegios, sino con criterios de eficiencia, rentabilidad y sostenibilidad.
En ese sentido, insistió en que la transformación jurídica permitiría captar inversiones y establecer alianzas con capital privado sin que el Estado pierda necesariamente el control de la empresa.
“Es una empresa estratégica, pero para que pueda salir adelante tiene que convertirse en una sociedad anónima que permita captar recursos”, afirmó.
Las declaraciones fueron realizadas durante la 13ª sesión ordinaria de la Asamblea Legislativa Plurinacional, donde Zamora fue convocado a responder a cuestionamientos relacionados con las tarifas y los servicios de BoA.
La interpelación fue promovida por las senadoras Ana María Crispin Choque, Yasmín Estivariz Villarroel, Jhudith García Coca y Betty Canaviri Villanueva.
Tras la exposición del ministro, los legisladores iniciaron el debate sobre la situación de la aerolínea y las medidas planteadas por el Ejecutivo.
Zamora aseguró que su despacho continuará asistiendo a los procesos de fiscalización y manifestó su disposición a responder futuras peticiones de informe o interpelaciones.
El Gobierno ahora deberá definir el mecanismo legal y financiero para la transformación de BoA, mientras la Asamblea tendrá que analizar cualquier proyecto de ley que busque modificar la estructura de la empresa estatal.
