La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció el despido de 360 funcionarios en un proceso de reestructuración de sus subsidiarias YPFB Refinación y YPFB Logística, en un contexto de cuestionamientos por la calidad del combustible.

El presidente de YPFB, Yussef Akly, aclaró que no todos los despidos están relacionados con las denuncias sobre la gasolina, sino que también forman parte de investigaciones vinculadas al caso Botrading, que afecta a distintas áreas de la empresa. “Hemos iniciado cambios en la estructura jerárquica de dos empresas clave de nuestra cadena de suministro”, señaló Akly.

La investigación sobre la calidad del combustible ha detectado posibles irregularidades en la importación y almacenamiento de la gasolina, y no se descarta la participación de funcionarios o personal jerárquico en estas maniobras.

Por su parte, representantes del transporte público denunciaron que al menos 9.000 vehículos habrían sufrido daños por el combustible de baja calidad; sin embargo, Akly precisó que se han reportado aproximadamente 2.000 motorizados afectados hasta el momento.

El presidente de YPFB indicó que la reestructuración comenzó con el caso Botrading, una investigación amplia dentro de la estatal, y que los despidos incluyen personal de distritos comerciales y otros vinculados a la reventa y comercialización irregular de cupos de combustible.

Akly concluyó enfatizando que la empresa continúa con la investigación y que “no se descarta ninguna irregularidad”, en un esfuerzo por transparentar la gestión y mejorar la calidad del servicio a los bolivianos.