
En su último mensaje como vicepresidente del Estado, David Choquehuanca aseguró este viernes que concluye “un ciclo que quedará grabado en la memoria de la democracia boliviana”, al referirse al fin del gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) y a la transición hacia una nueva administración encabezada por Rodrigo Paz, quien asumirá el mando del país este sábado.
Durante su discurso de despedida, Choquehuanca afirmó que nunca renunció a su compromiso con el pueblo ni con la consolidación del Estado Plurinacional, resaltando que su institucionalidad “fue atendida y resguardada por los bolivianos, sin intervencionismo externo”.
El exvicepresidente llamó a la unidad nacional y advirtió sobre el riesgo de la confrontación. “El tejido social no se transforma con el sabotaje ni el boicot; los bolivianos no debemos destruirnos entre nosotros”, expresó.
También lanzó una crítica al panorama político actual. “El populismo conservador pretende aprovecharse del tiempo de cambio que exige renovación. Pronto se sabrá si se trata de una maniobra política o de un verdadero programa para mejorar la vida de los bolivianos”, señaló.
Choquehuanca subrayó que “el pueblo aprendió de quienes lo sometieron” y que “quienes se escondieron detrás del engaño terminaron revelando al pueblo el rostro de la verdad”.
Balance en la Asamblea Legislativa
En su repaso por la gestión legislativa, el exvicepresidente —también presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional— reconoció las dificultades que marcaron los últimos años. Afirmó que en las dos últimas décadas “predominó un pensamiento con sesgo colonial, basado en la confrontación, el caudillismo y la sumisión”.
Criticó que “se haya ignorado sistemáticamente el pensamiento de los pueblos originarios”, que, según explicó, no se basa en la lucha entre izquierdas y derechas, sino en “la búsqueda de la complementariedad, la armonía y el consenso”.
“El pensamiento con raíces propias sigue siendo discriminado y menospreciado; las doctrinas del pensamiento occidental aún no toleran la diversidad”, sostuvo.
Choquehuanca lamentó que la Asamblea se haya convertido en escenario de pugnas políticas, donde “el procedimiento normativo fue rebasado por la politiquería y los bloqueos entre la extrema izquierda y la extrema derecha”.
Finalmente, consideró que el resultado de las elecciones refleja el descontento de la población. “El pueblo ha expresado en las urnas su dolor y su enojo. No es tiempo de triunfalismos, sino de interpretar con sabiduría los desafíos. Es tiempo de entender la transición del populismo hacia una nueva etapa política”, concluyó.







