La familia de Carlos Calderón, un boliviano de 42 años que viajó desde Santa Cruz a Rusia a comienzos de este año, pidió la intervención de las autoridades nacionales para gestionar su retorno al país, luego de que resultara herido durante una operación militar en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Una de sus hermanas relató, en una entrevista con la red UNITEL, que Calderón sobrevivió al ataque de un dron kamikaze que impactó contra el grupo con el que cumplía una misión. Según su versión, todos sus compañeros fallecieron y él fue el único sobreviviente.
El boliviano sufrió heridas de consideración y fue sometido a una cirugía en el abdomen. Además, presenta lesiones en uno de sus pies y permanece en territorio ruso a la espera de poder regresar a Bolivia.
La familiar explicó que, antes de ser enviado al frente de combate, Carlos le comunicó que había sido trasladado a un búnker para recibir entrenamiento físico y militar. Desde entonces mantuvieron contacto permanente.
Ante la incertidumbre sobre su situación, otra de sus hermanas reunió dinero mediante préstamos y viajó hasta Rusia. Gracias a la ubicación que Calderón le compartió a través de Google Maps y con el apoyo de la Embajada de Bolivia, logró encontrarlo en el campamento donde permanecía y reencontrarse con él.
La familia asegura que Calderón ya presentó los informes médicos que acreditan las lesiones sufridas y renunció al contrato que había firmado. Sin embargo, continúa sin recibir la autorización para abandonar Rusia.
Asimismo, indicaron que otro ciudadano boliviano permanece herido en ese país y también espera ser repatriado.
El caso surge mientras la Fiscalía y la Policía investigan una presunta red dedicada al reclutamiento de bolivianos con falsas ofertas laborales para enviarlos a Rusia, donde algunos terminaron participando en operaciones militares.
FUENTE: UNITEL
