
Las autoridades uruguayas han solicitado colaboración a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) para intensificar la búsqueda de Sebastián Enrique Marset Cabrera, considerado uno de los fugitivos más buscados en la región y por quien se ofrece una recompensa de 2 millones de dólares.
Según los servicios de inteligencia uruguayos, Marset se encontraría actualmente en Bolivia, protegido por mafias locales y por la organización criminal brasileña Primer Comando de la Capital (PCC). Además, se señala que utiliza un sistema de comunicación altamente encriptado de origen israelí, lo que dificulta rastrear sus movimientos y actividades digitales.
El anuncio de esta coordinación se produce después del asesinato del director de una cárcel en Paraguay, donde se encuentra recluida la esposa de Marset junto a otros narcotraficantes de alto perfil. Investigaciones preliminares sugieren que el fugitivo habría ordenado un atentado contra la Fiscal General de Uruguay, Mónica Ferrero, sin consultar a su antiguo aliado, la banda Los Albinos.
El Comandante General de la Policía de Bolivia, Augusto Russo, destacó que hasta el momento no existen pruebas verificadas de que Marset esté en el país. “Para poder establecer la permanencia o estadía de este sujeto, se necesitaría información validada. Nuestras unidades especiales y la Fuerza Especial de Control Internacional trabajan permanentemente para recabar cualquier dato sobre este individuo”, afirmó.
Se espera que a inicios de noviembre se realice una reunión entre la policía uruguaya y su jefe regional para coordinar los próximos pasos en la captura del narcotraficante. Mientras tanto, las autoridades mantienen la vigilancia y refuerzan los operativos internacionales para dar con su paradero.







