
Desde los jardines del Tribunal Supremo Electoral (TSE) en La Paz, el presidente en ejercicio del organismo, Óscar Hassenteufel, inauguró oficialmente la jornada electoral, en la que bolivianas y bolivianos acudirán a las urnas para elegir a sus nuevas autoridades nacionales.
Durante su discurso, Hassenteufel reconoció las dificultades que atravesó el proceso electoral, señalando que esta convocatoria supera incluso los retos enfrentados en los comicios de 2020. “Llegar a esta fecha no fue fácil. Si bien las elecciones de 2020 fueron complejas, hoy enfrentamos también la crisis económica, que nos obligó a buscar soluciones creativas en más de una oportunidad”, afirmó.
El titular del TSE denunció además la existencia de obstáculos políticos e institucionales durante el camino hacia la votación. “Algunos grupos y poderes fácticos se vieron tentados con la idea de interrumpir el desarrollo del proceso. Finalmente, los compromisos asumidos en los encuentros partidarios no se cumplieron a plenitud, por lo que el TSE transitó el camino en solitario”, sostuvo.
Hassenteufel hizo un enfático llamado a la ciudadanía y a los actores políticos para que respeten los resultados electorales y promuevan la paz social. “Aceptar los resultados con hidalguía y contribuir a la paz social debe ser una muestra de verdadera grandeza. La democracia no solo se honra cuando se gana, sino cuando se respeta la voluntad del pueblo”, concluyó.







