El proceso judicial contra el uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera avanza en Estados Unidos con una decisión clave: un juez federal resolvió negar su salida bajo fianza y ordenó que continúe detenido, al considerar que su perfil y alcance internacional representan un alto riesgo de fuga.

La determinación fue adoptada en un tribunal de Alexandria, donde el juez William B. Porter evaluó los argumentos de la Fiscalía, que sitúan a Marset como una figura central dentro de una organización dedicada al tráfico de droga a gran escala entre Sudamérica y Europa.

De acuerdo con la acusación, la estructura no solo operaba en el traslado de cargamentos ilícitos, sino que también habría desarrollado un sistema financiero paralelo para introducir recursos en la economía formal, utilizando empresas y operaciones internacionales para ocultar el origen del dinero.

El caso tiene antecedentes relevantes, como la condena en Estados Unidos de Federico Ezequiel Santoro Vassallo, quien admitió su participación en el esquema de lavado y recibió una pena de 15 años de prisión. Este elemento es considerado clave dentro de la investigación que ahora apunta a niveles superiores de la organización.

Tras su captura el 13 de marzo en Santa Cruz de la Sierra, Marset fue trasladado a territorio estadounidense, donde enfrenta cargos que podrían derivar en una condena de hasta 20 años. La próxima audiencia, fijada para el 25 de marzo, marcará un nuevo avance en un caso que es seguido de cerca por autoridades internacionales debido a su alcance y posibles ramificaciones.