Por primera vez en la historia del Sistema Penitenciario en Bolivia, tres parejas del mismo sexo decidieron unir sus vidas en presencia y aval del Servicio de Registro Cívico (SERECI) y Registro Civil. El acto fue celebrado en la cancha del coliseo del PC-2, régimen de mujeres del Centro de Rehabilitación Palmasola.
Autoridades del área de Trabajo Social de la Dirección Departamental de Régimen Penitenciario, la gobernadora de este recinto y la comunidad LGBTIQ+, fueron testigos de los casamientos en un evento sencillo desarrollado dentro la cárcel.
«De las tres parejas que celebraron la unión libre, dos son personas sin condena, es decir, sus parejas están en libertad, mientras que la última pertenece a dos privadas de libertad que aún guardan detención preventiva», comentó al diario Khronia la mayor María Lourdes Araníbar.
Si bien la Constitución Política del Estado de Bolivia (CPE) no reconoce el matrimonio en unión libre, entre personas del mismo sexo, existen recursos y formas legales para que los ciudadanos que forman parte del colectivo LGBTIQ+ pueden ser reconocidos legalmente como pareja.
Khronia
