
El sector del autotransporte denunció que la distribución de gasolina en condiciones deficientes habría provocado graves daños mecánicos en cientos de vehículos a nivel nacional, con pérdidas económicas que, en algunos casos, superan los 20.000 bolivianos por unidad. Ante esta situación, los transportistas anunciaron que exigirán al Gobierno asumir la responsabilidad por los perjuicios ocasionados.
La denuncia fue ratificada por Limbert Tancara, dirigente del Transporte Libre de La Paz, quien aseguró que tras semanas de reclamos, autoridades del nivel central reconocieron la existencia de errores en la provisión del combustible. “Lo más relevante es que el propio Gobierno ha admitido que hubo una falla, lo que confirma que nuestras denuncias no eran infundadas”, afirmó durante una entrevista televisiva la noche del lunes.
El dirigente explicó que el sector alertó sobre el problema hace más de un mes, advirtiendo que se estaba comercializando gasolina que no cumplía con las condiciones técnicas adecuadas, lo que derivó en averías en motores, inyectores y otros sistemas de los vehículos. Añadió que se realizaron verificaciones en distintos surtidores de La Paz y otras regiones, donde los administradores señalaron que la provisión del combustible depende directamente del Estado a través de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
Tancara sostuvo que, tras la admisión oficial del error, el transporte determinó presentar todas las facturas por reparaciones al Gobierno. “Las unidades afectadas han tenido que asumir gastos elevados y esas facturas serán entregadas al Estado, porque corresponde que se haga cargo”, señaló.
Asimismo, cuestionó la política gubernamental en materia de combustibles y rechazó que se pretenda justificar el problema con el debate sobre la subvención. “No se puede hablar de ajustes cuando el resultado es una gasolina que termina dañando los vehículos. La situación es crítica”, afirmó.
El dirigente informó que este martes el sector se apersonará al Ministerio de Hidrocarburos para formalizar las denuncias, señalando como origen del problema una mala mezcla realizada en la planta de Senkata, en la ciudad de El Alto. Advirtió que, de no obtener una respuesta concreta, se evaluarán medidas de presión.
Según datos del sector, más de 300 unidades ya presentaron denuncias formales, aunque el número de afectados sería mayor. Además, remarcó que los daños no se limitan al transporte público, sino que también alcanzan a vehículos particulares, incluidos modelos recientes y de alta gama.







