
El dirigente del Transporte Federado, Bismark Daza, expresó su preocupación por la creciente crisis de combustible que afecta a Santa Cruz y que mantiene paralizado a gran parte del transporte público.
Daza informó que entre el 60 y 70% de los micros urbanos se encuentran detenidos, mientras que el resto opera con dificultad por la escasez de diésel en los surtidores asignados al sector. Las filas de vehículos, según explicó, superan las diez cuadras en varios puntos de la ciudad.
“No ha llegado diésel a los surtidores asignados. Estamos trabajando apenas al 30 o 40% de nuestra capacidad y eso perjudica a los usuarios, a los estudiantes y a toda la población”, manifestó.
El dirigente lamentó que la reunión sostenida con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) no haya derivado en soluciones inmediatas.
“No se llegó a nada. Solo a un cuarto intermedio con la esperanza de que se pueda cargar lo antes posible, pero la situación sigue igual”, explicó.
Daza también denunció que la mala calidad del combustible está provocando daños en los vehículos del transporte público.
“Tres micros de última gama han fundido sus motores. Es una vergüenza lo que estamos viviendo”, afirmó.
Finalmente, advirtió que el sector se encuentra en estado de emergencia y no descarta asumir medidas de presión si en los próximos días no se restablece el suministro.
“Estamos a puertas de un ampliado departamental. Si no hay una solución pronta, tomaremos decisiones más drásticas”, señaló.







