Domingo Ramos confirmó que el sector continuará trabajando y calificó la medida impulsada por la Confederación de Choferes como una “movida política”. Lucio Gómez, en tanto, ratificó el repliegue nacional de 24 horas.
El transporte pesado anunció que no se sumará al repliegue nacional de 24 horas convocado para este lunes 28 de septiembre por la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, evidenciando una división entre las organizaciones del sector frente al incremento del precio del diésel.
Domingo Ramos, dirigente del transporte pesado, confirmó que sus afiliados mantendrán sus actividades con normalidad y cuestionó que la Confederación de Choferes tome decisiones que, según sostuvo, no representan al conjunto del transporte.
“El transporte pesado no va a acatar ningún paro determinado por la Confederación de Choferes”, afirmó Ramos, quien además calificó la convocatoria como una “movida política”.
El dirigente sostuvo que la protesta no responde a las principales demandas del transporte pesado ni del transporte libre. También cuestionó los vínculos políticos que atribuyó a dirigentes de la Confederación con anteriores gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS).
Transporte pesado mantiene sus propias demandas
Ramos señaló que el denominado sector incorporado representa, según sus datos, alrededor del 82% del transporte de carga pesada que opera dentro y fuera del país. Por ello, aseguró que este segmento continuará trabajando durante la jornada prevista para la movilización.
El transporte pesado mantiene una agenda propia de demandas, entre ellas la regulación de los fletes, mejores condiciones de las carreteras y medidas para enfrentar el incremento del costo del diésel.
Confederación ratifica el repliegue
Mientras el transporte pesado se desmarca de la medida, el secretario ejecutivo de la Confederación de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, ratificó la convocatoria al repliegue nacional.
La organización anunció la protesta en rechazo al levantamiento de la subvención al diésel y al impacto que el nuevo precio del combustible tiene sobre los costos de operación del transporte.
Gómez, además, cuestionó la representatividad de algunos dirigentes del transporte pesado y defendió la convocatoria realizada por la Confederación.
De esta manera, el transporte boliviano llega al lunes con posiciones divididas. Mientras la Confederación de Choferes mantiene su llamado a paralizar actividades por 24 horas, el transporte pesado asegura que continuará operando y concentrará sus acciones en sus propias demandas sectoriales.
