El dirigente Juan Yujra afirmó que más del 70% de los camiones permanece paralizado en los surtidores debido a la falta de diésel. El sector dio un plazo de 15 días al Gobierno para encontrar una solución y anticipó que podría convocar a una movilización si no recibe respuestas.
La falta de diésel continúa generando preocupación en el transporte pesado de Santa Cruz, que asegura que las dificultades para acceder al combustible están afectando de manera directa el normal desarrollo de sus actividades.
Juan Yujra, dirigente del transporte pesado en Santa Cruz, informó que el sector se mantiene en estado de emergencia y espera una respuesta del Gobierno a las solicitudes que fueron presentadas formalmente ante las autoridades nacionales.
Según Yujra, los transportistas buscan que el Gobierno explique públicamente las razones por las que persisten los problemas de abastecimiento y detalle qué medidas se están adoptando para normalizar la distribución de combustible.
“Nosotros ya hemos presentado una nota dirigida al ministro de Economía y al Presidente para que nos pueda explicar, no solamente al transporte, sino que pueda dirigirse a la opinión pública, a todo el país, y decir la verdad, qué es lo que está pasando”, manifestó.
El dirigente aseguró que la situación está provocando pérdidas económicas para el sector, debido a que los camiones no pueden cumplir con sus actividades habituales.
“Nosotros seguimos sufriendo por un combustible con el que no podemos trabajar, no podemos hacer nuestras actividades con normalidad porque vivimos de eso, esa es nuestra fuente laboral”, señaló.
Yujra sostuvo que la afectación alcanza a la mayoría de las unidades del transporte pesado. De acuerdo con sus declaraciones, alrededor del 70% de los camiones se encuentra paralizado esperando abastecimiento, mientras que únicamente un 30% estaría trabajando.
La situación, explicó, genera largas permanencias en los surtidores y limita la capacidad del sector para realizar el traslado de productos y cumplir con sus actividades comerciales.
Ante este escenario, los transportistas otorgaron un plazo de 15 días al Gobierno para que presente una solución y normalice el abastecimiento de diésel.
Yujra indicó que, una vez cumplido ese plazo, el sector volverá a reunirse para evaluar las respuestas de las autoridades y definir las acciones que correspondan.
El dirigente no descartó que entre las medidas pueda contemplarse una movilización en las calles, aunque aclaró que la principal demanda del transporte pesado es que se garantice el suministro de combustible.
“No estamos pidiendo tumbar gobierno ni hacer anuncios. Lo que queremos es que se restablezca el combustible con normalidad y queremos trabajar”, enfatizó.
El sector asegura que su demanda está vinculada directamente con la continuidad de su actividad económica y que no busca generar confrontación, sino obtener una respuesta de las autoridades responsables del abastecimiento.
Mientras aguardan una convocatoria del Gobierno, los dirigentes del transporte pesado anunciaron que también preparan un ampliado nacional, instancia en la que podrían definir nuevas acciones si persiste la falta de diésel.
Yujra reiteró que los transportistas esperan una respuesta oficial a la nota enviada a las autoridades y pidió que el Gobierno informe de manera clara a la población sobre la situación del abastecimiento.
El sector permanece en emergencia y mantiene en evaluación posibles medidas de presión, mientras aguarda que las autoridades puedan restablecer el suministro de diésel y permitir que los camiones retomen sus operaciones con normalidad.
