¡TRÁNSFUGA!: TENSO CRUCE ENTRE POBLADORES Y LA VICEGOBERNADORA EN COLPA BÉLGICA

La autoridad departamental llegó al punto de bloqueo para dialogar con los movilizados, pero el encuentro derivó en un intercambio de reclamos y acusaciones. Los pobladores exigían obras de protección ante el riesgo de desbordes del río Piraí.

Un fuerte intercambio de palabras marcó este miércoles el diálogo entre pobladores de Colpa Bélgica y la vicegobernadora de Santa Cruz, Paola Aguirre, durante la protesta instalada en la carretera al norte para exigir la construcción de defensivos en la zona.

La tensión aumentó cuando algunos de los manifestantes comenzaron a gritar “¡tránsfuga!” contra la autoridad departamental, en medio de los reclamos por la atención de las obras que consideran necesarias para proteger el puente nuevo y a las comunidades próximas al río Piraí.

El enfrentamiento verbal se produjo mientras Aguirre intentaba dialogar con los movilizados y buscar una solución que permitiera levantar el bloqueo. En medio de la discusión también surgieron cuestionamientos políticos relacionados con la anterior administración departamental y el exgobernador Luis Fernando Camacho.

Uno de los reclamos estuvo relacionado con la expresión de que “vuelva Camacho”, ante lo cual Aguirre respondió cuestionando que se responsabilice a la actual gestión por una situación que, según sostuvo, se habría originado durante la administración anterior.

“Ustedes saben que esto se dio en la gestión de Camacho y ahora nos cuestionan. ¿Por qué no le dijeron a él lo mismo?”, manifestó la vicegobernadora durante el intercambio.

Los ánimos continuaron elevados y se escucharon otros calificativos y acusaciones entre algunos pobladores y la autoridad. La discusión también involucró a la alcaldesa de Colpa Bélgica, Wendy Roca, quien reclamó respuestas a la Gobernación respecto a los compromisos asumidos para atender las necesidades de la zona.

La protesta había comenzado con el bloqueo de la carretera al norte. Los pobladores demandaban la ejecución de defensivos en inmediaciones del puente nuevo de Colpa Bélgica, debido a la preocupación por posibles crecidas del río Piraí durante la próxima temporada de lluvias.

Los movilizados sostuvieron que requieren acciones concretas para evitar que las lluvias provoquen afectaciones en la infraestructura y en las comunidades cercanas. La Gobernación, por su parte, planteó avanzar en el diálogo para encontrar una salida al conflicto.

Después del tenso encuentro, las autoridades y los representantes de los pobladores retomaron las negociaciones. Finalmente, se alcanzó un acuerdo que permitió levantar la medida de presión y restablecer la circulación vehicular por la carretera.

El episodio dejó como saldo un compromiso para atender la demanda de obras de protección, pero también evidenció el enfrentamiento político entre los pobladores y la administración departamental por la responsabilidad sobre las obras pendientes en Colpa Bélgica.