Los trabajadores de salud de Santa Cruz cumplen este miércoles el segundo día de un paro de 48 horas, en reclamo de pagos pendientes y otras demandas tanto a la Alcaldía como a la Gobernación cruceña. La Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes) confirmó que la medida se extenderá hasta el 12 de diciembre, generando cuatro días de atención irregular en los hospitales de la capital durante esta semana.

Esther Ortuste, representante de los trabajadores en provincias, informó que la protesta afecta a los tres niveles de hospitales, y que únicamente se atienden emergencias, mientras que las consultas externas están suspendidas. En todos los nosocomios se habilitó triaje para garantizar la atención de casos urgentes.

Entre los principales reclamos hacia la Alcaldía se encuentran:

  1. La falta de pago a unos 500 trabajadores con ítem municipal, quienes acumulan tres meses sin salario debido a observaciones pendientes en las planillas.
  2. La deuda con más de 5.000 funcionarios contratados, cuyo sueldo de noviembre aún no fue cancelado, pese al compromiso municipal de pagar antes del día 10 de cada mes.
  3. La suspensión de atención en la Caja Nacional de Salud, que solo recibe emergencias por la falta de pago, afectando a pacientes con consultas programadas o estudios especializados.
  4. La deuda de subsidios prenatales y de lactancia, que no se cancelan desde febrero.

En cuanto a la Gobernación, los trabajadores exigen el pago del incremento salarial retroactivo de enero a octubre y la institucionalización de cargos base en el Sedes, un proceso que, según Ortuste, permanece estancado a pesar de una resolución ministerial que ordena su continuidad.

En municipios como Urubichá y El Torno también se acata el paro, debido a sueldos adeudados y despidos de trabajadores que reclamaron pagos atrasados. “Es un paro departamental. Todos los municipios y hospitales, tanto de ciudad como de provincias, están cumpliendo la medida. Solo se refuerza la atención en emergencias”, aseguró Ortuste.

Fesirmes confirmó que la medida de protesta afectará principalmente a hospitales de primer y segundo nivel, y destacó que la situación es “insostenible” debido a la acumulación de problemas en el pago de salarios, subsidios y bonos, afectando tratamientos crónicos, cirugías y sesiones de hemodiálisis para los trabajadores.