
Las cinco personas que se encontraban secuestradas en la comunidad de Pucamayo, en el Trópico de Cochabamba, fueron torturadas y asesinadas, informó este martes el viceministro de Régimen Interior, Jhonny Aguilera.
“Ya tenemos identificados a los autores materiales y en las siguientes horas vamos a poder desenredar la autoría intelectual, el financiamiento, la búsqueda del dinero y el encubrimiento. Algunos pretenden encubrir este linchamiento como parte de la justicia comunitaria, pero no se trata de eso pues la conducta era delictiva de inicio”, aseguró Aguilera, en conferencia de prensa.
¿Venta de armas?
La autoridad confirmó que se trató de un secuestro y que al menos un exmilitar y dos efectivos de la Fuerza Aérea Boliviana están entre las personas que perdieron la vida. Uno de ellos, el exmilitar, es señalado como quien habría ofrecido armamento a comunarios de Pucamayo. El Viceministro remarcó que durante los bloqueos “evistas”, que duraron desde el 14 de octubre hasta el 6 de noviembre, los habitantes de Pucamayo fueron destinados al bloqueo de Parotani.
Explicó que no se logró efectivizar la venta, pues el exmilitar implicado no poseía el armamento, pero –subrayó la autoridad- se permitió el ingreso de Thadhashy Félix Loroña Mendoza, el taxista desaparecido que transportó al otro efectivo Juan Román Medina.
Aguilera detalló que Christian S., el exmilitar, fue convocado por tercera vez a la comunidad de Pucamayo, donde ya había ingresado dos veces, y que la última lo hizo en compañía de Loroña. En esa ocasión, en dicha comunidad, le exigieron la devolución del dinero, mientras tanto “estaban sufriendo una serie de vejámenes y de tortura y ello provoca que Loroña se comunique con su esposa, Trinidad Muñoz, quien ingresa con el dinero el día 13 de noviembre y pese a la devolución material del dinero y a la quema del vehículo, estas personas son retenidas y luego torturadas, en lugar de haber sido puestas en libertad”.
Desentierro
El viceministro Aguilera detalló que se está procediendo al desentierro de los cuerpos, pero que la investigación de inteligencia “permite recabar una serie de testimonios que acreditan que sufrieron lesiones violentas y se les ha segado la vida con una escopeta”.
Según los datos, cuatro de los asesinados fueron enterrados en una fosa común y el quinto sujeto fue llevado a otra zona, donde se le obligó a cavar su tumba.
El pasado martes 12 de noviembre se reportó que personas fueron retenidas por pobladores de Pucamayo. Según los familiares, el primero en ser secuestrado fue Thadhashy Félix Loroña Mendoza, un taxista que salió a las 6.00 en su vehículo, el pasado martes, e hizo un servicio a una persona que debía trasladarse a Coranipampa.
Horas después, Félix Loroña llamó a su esposa para indicarle que fue retenido por comunarios de Pucamayu, acusado de haber cometido varios robos en la zona, y que lo tenían amarrado.
“Me han retenido»
Un reporte de Los Tiempos señala que Loroña se contactó con su esposa Trinidad Muñoz Pardo y le pidió que consiga 27.800 bolivianos y lleve el dinero al lugar.
“Me han retenido en Pucamayu, no sé qué hizo el pasajero que llevé, necesito 27.800 bolivianos. Si no les entrego esa cantidad de dinero, dicen que no me van a dejar salir de aquí”, dice Loreño en un audio.
Previamente, un contingente policial liderado por el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), Freddy Medinacelli partió hacia la localidad para rescatar a las personas.
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