El potente sismo golpeó la isla de Flores y provocó una breve alerta de tsunami. Al menos 50 personas resultaron heridas y equipos de rescate buscan sobrevivientes entre los escombros.

Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió este sábado el este de Indonesia y dejó al menos 40 personas fallecidas y otras 50 heridas, según el último reporte de los equipos de emergencia. El movimiento telúrico provocó además evacuaciones masivas ante una alerta de tsunami que posteriormente fue retirada.
El sismo se registró a las 05:58 hora local, a una profundidad relativamente baja y con epicentro situado a unos 68 kilómetros de la ciudad de Ende, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
La fuerte sacudida generó escenas de pánico en distintos sectores de la isla de Flores. Habitantes de comunidades cercanas a la costa abandonaron sus viviendas y se dirigieron hacia zonas elevadas por temor a la llegada de olas de gran tamaño.
En Maumere, una de las principales ciudades de Flores, testigos observaron el retiro del mar mientras decenas de personas buscaban ponerse a salvo. Varias edificaciones sufrieron daños, con paredes y partes de fachadas que se desplomaron producto del movimiento.
El terremoto principal fue seguido por varias réplicas, entre ellas una de magnitud 6,1, lo que aumentó la preocupación entre los pobladores y complicó las labores de evaluación de daños.
Las autoridades informaron que alrededor de 2.000 personas fueron evacuadas por sus propios medios y advirtieron que todavía existen personas atrapadas en algunos edificios. Los equipos de emergencia priorizaron las tareas de búsqueda y rescate entre las estructuras afectadas.
Para reforzar el operativo, las autoridades preparaban el despliegue de dos helicópteros y un avión destinados a apoyar las labores de rescate y traslado de afectados.
Tras el terremoto, la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia emitió una alerta de tsunami ante la posibilidad de olas de entre 0,5 y tres metros en al menos tres provincias. Sin embargo, la advertencia fue levantada poco después.
La actividad sísmica también se hizo sentir horas más tarde en otra zona del archipiélago. Un segundo terremoto, de magnitud 6,9, fue registrado cerca de Pematangsiantar, en la isla de Sumatra. En los primeros reportes no se informaron víctimas ni daños relacionados con este movimiento.
Indonesia se encuentra en una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta debido a su ubicación en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico. El país ha sufrido algunos de los terremotos y tsunamis más devastadores de las últimas décadas.
Uno de los episodios más mortales ocurrió el 26 de diciembre de 2004, cuando un terremoto de magnitud 9,1 frente a Sumatra desencadenó un tsunami que provocó alrededor de 220.000 muertes en distintos países del océano Índico, de las cuales unas 170.000 correspondieron a Indonesia.
En 2018, otro terremoto de gran magnitud seguido de un tsunami golpeó la ciudad de Palu, en Sulawesi Central, dejando miles de muertos y desaparecidos.
El nuevo desastre en Indonesia ocurre pocos días después del terremoto de magnitud 7,4 registrado en el oeste de Colombia, que dejó al menos 287 fallecidos y graves daños materiales.







