Maykoll Montaño, representante de los transportistas del sector, informó que desde la implementación de la medida de presión, los vehículos encargados de distribuir gas en garrafas —esencial para la mayoría de la población que no dispone de gas natural domiciliario— han suspendido sus operaciones.

“Las garrafas, que utilizan quienes no tienen acceso al gas natural, no serán distribuidas; tampoco se realizarán recargas para los vehículos que funcionan con GLP”, precisó Montaño. Esta decisión implica también la interrupción del suministro de GLP en los surtidores.

El dirigente remarcó la urgencia de reanudar el diálogo con las autoridades para buscar soluciones estructurales: “Esperamos que nos convoquen lo antes posible para dialogar. Debemos ser francos sobre la situación que enfrentamos y encontrar respuestas reales. Eso es lo que aguardamos”.

La paralización del transporte de GLP afecta de manera directa a miles de familias que dependen de este recurso para cocinar y calefaccionarse, lo que ha generado inquietud sobre la continuidad del abastecimiento y el impacto económico en los hogares más vulnerables.

Asimismo, los cisterneros han suspendido el envío de sus camiones al extranjero para la importación de combustibles, en protesta por la ausencia de un ajuste tarifario que contemple el incremento del tipo de cambio paralelo.