
Más de 200 mil camiones bolivianos están varados en la frontera con Perú o en carreteras peruanas producto de los conflictos sociales y políticos que atraviesa el vecino país, que derivaron en bloqueos de caminos y violentos asaltos a sectores privados.
La pérdida económica por cada uno de estos camiones se estima que llegue hasta a los 1.500 dólares, es decir, una afectación total de 3 millones.
«Hasta ahora calculamos una pérdida de 1.200 a 1.500 dólares por camión. Estamos hablando de más de 2 mil camiones y, si van a seguir los bloqueos, vamos a seguir perdiendo más. Un flete ida y vuelta se cobra como unos 2.500 dólares y ahorita ya estamos siete, ocho días con esto. Si llegamos a los 15 días, perderemos los 2.500 dólares por camión», indicó el dirigente del transporte pesado en Santa Cruz, Juan Yujra.
Tras el arresto de Pedro Castillo por intentar anular el Congreso y gobernar mediante decretos, y el juramento de Dina Boluarte como nueva presidenta, se produjeron masivas marchas contra el nuevo Gobierno peruano, algunos exigiendo se convoque a elecciones lo más pronto posible, otros pidiendo la liberación de Castillo y el cierre del Congreso.
Estas masas humanas bloquearon carreteras y saquearon negocios. Yujra indicó que hasta el momento no se reportaron robos o ataques a los conductores bolivianos, pero admitió que éste es un temor que aún está latente.
«Bolivia y Perú siempre fueron países conflictivos. Si bien no se han reportado saqueos hasta ahora, hay que tener en cuenta que algunas zonas de Perú son como el Chapare: no hay seguridad», indicó el dirigente.
El secretario ejecutivo del Sindicato de Choferes Asalariados de Transporte Nacional e Internacional, Pedro Quispe, indicó que con ayer se cumplían ya nueve días de bloqueos en las carreteras de Ica, Nazca, Camaná, Puerto Matarani, Puerto de Ilo, Santa Rosa, Puno, Arequipa, Juliaca, entre otras, según Erbol.
El gerente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, lamentó que las exportaciones no puedan llegar a Perú y a otros países a través de los puertos peruanos.
«Eso hace perder contratos y ventas, pero se puede hacer poco porque ése es un problema interno del vecino país, que no sólo afecta a sus intereses, sino también al de otros países», dijo.
Rodríguez mencionó que si existiría una afectación en la importación de combustibles a Bolivia, corresponde a YPFB informar al respecto. Celebró que ya se haya comenzado a importar diésel vía ductos a través de Argentina, ya que así se reducirán costos y riesgos de cortes.
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