SUBOFICIAL PROTESTA ENCADENADO EN PLAZA MURILLO Y DENUNCIA CORRUPCIÓN EN LA POLICÍA

El suboficial Santos Quispe, con más de dos décadas de servicio en la Policía Boliviana, llevó a cabo una protesta pública este jueves en la Plaza Murillo, centro neurálgico del poder político del país. El efectivo se encadenó a una banca del lugar y expuso presuntas prácticas de corrupción dentro de la institución.

Vestido con su uniforme reglamentario y portando la bandera nacional, Quispe denunció haber sido enviado de manera injustificada al departamento de Pando, lo que calificó como una medida de represalia por haber reportado irregularidades. Según su testimonio, se estarían exigiendo pagos de hasta 300 dólares para que los policías puedan permanecer en sus regiones de origen.

“Lo único que hice fue denunciar corrupción. No tengo procesos, no he cometido delitos. Solo pedí transparencia y me mandaron a un destino donde no corresponde”, señaló el suboficial, quien también afirmó contar con reconocimientos oficiales por su trayectoria.

Asimismo, aseguró que otros uniformados de los departamentos de Potosí y Chuquisaca han sido trasladados sin justificación, lo que ha causado la separación de familias y afectado gravemente la estabilidad del personal.

Cuando fue interrogado sobre los responsables de estos presuntos cobros, Quispe mencionó a una “cúpula interna” que estaría manipulando los cambios de destino a conveniencia, aunque no proporcionó nombres concretos.

Hasta el momento, ninguna autoridad policial ha emitido declaraciones oficiales sobre las acusaciones formuladas.