La Policía Boliviana sospecha que el secuestro del boliviano Hernán Siancas Guzmán fue motivado por una deuda de 1,1 millones de dólares que supuestamente éste debía a un narco peruano apodado el “Toro”, de acuerdo con los reportes preliminares de la investigación de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). Se desconoce si los familiares pagaron un rescate.

“Siancas y el otro boliviano, Mario Masías (prófugo), eran los encargados de una operación de venta de cocaína peruana en Paraguay. Se conoce que una vez que hicieron el negocio enviaron un video mostrando el dinero al dueño de la droga, un peruano al que llaman el ‘Toro”. Pero el dinero nunca fue entregado, sospechamos que ese es el móvil del secuestro”, explicó a Página Siete una fuente policial ligada al caso.

Siancas, de 43 años, fue secuestrado a las 5:00 del 8 de mayo en Yapacaní, Santa Cruz, 13 días después, a la misma hora, personal de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) lo auxilió luego encontrarlo, estaba maniatado, sobre el camino a Retiro, a 50 kilómetros de San Ignacio de Moxos, en Beni.

Sobre la deuda por la droga aparentemente vendida en Paraguay hay flujos migratorios, registro de llamadas, videos de cámaras de seguridad de hoteles y la confesión de uno de los dos bolivianos que fueron aprehendidos y enviados a la cárcel por el secuestro de Siancas. Se conoce que otros dos secuestradores, de nacionalidad peruana, aún son buscados.

Uno de los encarcelados reveló que este fue el segundo secuestro cometido contra Siancas, pues dos semanas antes del 8 de mayo, el hombre fue retenido por los narcos peruanos que le exigieron que entregue el dinero producto de la venta de la cocaína en Paraguay. Siancas dijo que pagaría, pero solicitó tiempo para dar con su socio, Miguel Masías, que supuestamente está oculto en Chile con el dinero.

Al no cumplir con el plazo señalado, Siancas fue secuestrado por segunda vez. Las amenazas llegaron a los familiares que, sin embargo, difundieron las fotos en las que se ve a Siancas arrodillado, maniatado y con una pistola apuntando a su cabeza.

La fuente policial contó, entre otros detalles, que Siancas y su entorno podrían estar ligados a la venta de droga que es volteada por policías, pero que aún investigan para confirmar los datos. (El volteo de droga es cuando policías quitan el estupefacientes a narcotraficantes con el fin de venderlo).

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