Mientras continúan las largas filas en estaciones de servicio de distintas regiones del país, el Ejecutivo sostiene que el abastecimiento de gasolina está garantizado y atribuye la presión sobre la demanda al feriado largo, el acopio de combustible y presuntas reventas ilegales.
A pocas horas de la celebración del aniversario patrio, las filas de vehículos continúan en varias estaciones de servicio del país, una situación que mantiene la preocupación de conductores y sectores productivos por el abastecimiento de combustibles.
Frente a este escenario, el Gobierno aseguró que existe suficiente provisión de gasolina y atribuyó las dificultades registradas en algunos surtidores a un incremento inusual de la demanda, provocado por el feriado largo, el acopio preventivo de carburantes y la presunta comercialización irregular de combustible.
El vocero de la Presidencia, José Luis Gálvez, explicó que la presión sobre el sistema de distribución responde a varios factores acumulados. Entre ellos mencionó las consecuencias que dejaron los bloqueos registrados semanas atrás, así como la compra de mayores volúmenes de combustible por parte de algunos usuarios ante el temor de un posible desabastecimiento.
Respecto al diésel, la autoridad reconoció que persisten dificultades para cubrir toda la demanda, aunque sostuvo que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) continúa despachando el volumen requerido por cada departamento para normalizar el suministro.
No obstante, organizaciones del sector productivo advirtieron que la disponibilidad limitada de diésel continúa afectando las labores agrícolas y el traslado de mercancías, especialmente en zonas donde la actividad depende del abastecimiento permanente del carburante.
El Gobierno también denunció la existencia de un presunto mercado paralelo de combustibles. Según Gálvez, algunas personas estarían adquiriendo diésel en estaciones de servicio para posteriormente revenderlo a un precio superior, una práctica que, afirmó, contribuye a distorsionar la oferta y la demanda.
En la misma línea, el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, advirtió que las autoridades investigan el desvío de combustibles y anunció que se aplicarán las sanciones previstas por la normativa vigente a quienes sean sorprendidos incurriendo en este tipo de hechos.
Mientras tanto, las filas persisten en diferentes ciudades del país, en una jornada previa al feriado nacional en la que miles de conductores continúan esperando la normalización del abastecimiento, principalmente de diésel.
