Los espacios que deberían ser verdes y hacer todos los cruceños sintamos gusto y orgullo por nuestra ciudad, lamentablemente se han convertido en sitios donde la tierra y los destrozos urbanos van ganando una batalla que aún mantiene con marcador a cero a las autoridades municipales.

Recorrer los camellones centrales a lo largo del primer anillo, inicio del casco viejo urbano, es, en muchos casos, simplemente desolador.

Por ejemplo, el tramo que está entre la rotonda del monumento a Cañoto y lo que era la terminal de buses, luce sucio, descuidado, con áreas convertidas en lodazales y en otros casos espacios donde el verde desapareció, donde el pasto es solo recuerdo de lo que hubo alguna vez y sumado a las personas en situación de calle que han hecho de estos lugares su espacio de descanso o de punto de encuentro, el lugar no es agradable.

Algunas personas, como Sabina Crespo que estaba esperando su micro sobre el primer anillo, culpan de esta realidad a los comerciantes que están cerca de la zona y que viven en un caos permanente en la zona de La Ramada, donde en un reportaje anterior mostramos que los ambulantes siguen siendo moneda corriente en la zona.

«Da pena ver el descuido en el que se encuentran estas áreas verdes, que deberían servir para que la gente camine, pasee o se pueda sentar a descansar bajo la sombra de los árboles”, apuntó doña Sabina, que a sus 56 años de vida siente que eso de decir que la ciudad es verde es solo parte de un cuento.

Más adelante y recorriendo todavía el primer anillo, en la zona cercana al estadio Tahuichi Aguilera, las cosas no cambian demasiado, aunque en estos espacios por el proyecto del BTR los camellones fueron reducidos y en el poco de espacio que aún existe, tampoco hay pasto o plantas que ayuden a dar un mejor aspecto a la zona.

Antes de llegar a la zona del Cementerio General, tampoco las cosas mejoran e incluso ya por estos espacios, aunque el daño en el mobiliario urbano es constante a lo largo del primer anillo, también se puede observar cómo las raíces de los frondosos árboles que hay por estos espacios, han dañado lo que debería ser una ciclovía y que algunas personas la utilizan, pero siempre con el cuidado de no terminar en el piso ante estas ramplas improvisadas.

«Siempre es un peligro cruzar por estos lugares, porque si uno está distraído se puede caer”, dijo Andrés Terceros, un guardia de seguridad que retornaba a su casa en una bicicleta color plomo, luego de una jornada de trabajo de 24 horas. Cómo Andrés pudimos algunas pocas personas recorriendo esta ciclovía, quizás por la falta de costumbre o tal vez por los problemas evidenciados en la misma.

Pero esta realidad de problemas en el camellón central del primer anillo, no sólo se quedan en este espacio, ya que pudimos ver en una plaza y una plazuela que están dentro del primer anillo el mismo abandono por lo verde.

La plaza Ñuflo de Chávez, aquella que todos conocemos como la plaza del cementerio, luces casi sin pasto y ganado por personas en situación de calle, que utilizan las bancas que en el lugar para consumir bebidas alcohólicas ante la vista de todos los que recorren o tratan de pasear por el sitio.

La gran parte de su extensión está sin pasto, las plantas que se han colocado en el lugar se niegan a secarse pese a que claramente el piso está seco y no hay un cuidado claro para que las plantas se muestren en su pleno esplendor.

«Esta plaza es muy grande y yo vengo a trotar casi todos los días, pero algunas veces debo tener cuidado por los alcohólicos que se reúnen aquí”, comentó Angélica Cuéllar, una joven que estaba dando vueltas sobre el paseo y que también lamentó ver el estado de abandono que tiene esta plaza, una con las que cuenta el casco viejo cruceño.

Llegando hasta la zona de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno, la plazuela 6 de Agosto también muestra el descuido y la falta de conciencia que tiene la gente, ya que además del deterioro que se observa en su condición general, también a esto se suma la basura que las personas dejan en lugar inadecuados pese a incluso existir letreros que piden no botar desechos.

Ante esta realidad el subalcalde del Distrito 11, Alberto Aburdene, reconoció los problemas que se viven a lo largo del primer anillo y su camellón central, pero recordó que cuando ellos ingresaron a la gestión edil el sistema de riego automático que se había implementado en estos espacios estaba dañado.

«No sabemos si fue una mano dañina o que fue lo que sucedió, pero el sistema de riego de las áreas verdes de los camellones no funciona y ahora estamos haciendo los arreglos necesarios para subsanar los problemas y volver a darle un mejor aspecto a estos espacios”, apuntó la autoridad y añadió que muchos de los problemas con los que ahora se viven en estos lugares, también tienen que ver con la falta de cultura ciudadana de las personas, ya que pese a existir los caminos y áreas para deambular adecuadamente señalizadas, la gente circula por donde sea provocando daños a las plantas.

«Trabajamos también un programas de cultura ciudadana con los vecinos de las zonas donde hay estos problemas, es un trabajo constante”, afirmó el subalcalde, que además destacó el trabajo de patrullaje que se hace con gendarmes por la zona para no dejar que las personas en situación de calle provoquen problemas en la zona, ya que recordó que muchos de ellos son drogodependientes o alcohólicos.
Por su parte el concejal por UCS, Israel Alcocer, dijo que desde su función de fiscalización de la ciudad ya han solicitado acciones para mejorar este mal aspecto de la ciudad en estas zonas y que está esperando la respuesta de las secretarias correspondientes para hacer el seguimiento debido para su cumplimiento.

Mientras la comuna avanza en estas tareas, aún la ciudad sigue viviendo con esta mal aspecto que no deja una buena impresión en quienes viven por la zona y en las personas que llegan hasta nuestra capital por trabajo o turismo.

El descuido en el que se observan en estos espacios verdes, los que rodean al casco viejo cruceño, no solo alcanzan a las áreas verdes, ya que también pudimos evidenciar daños en monumentos tan emblemáticos como el de Melchor Pinto Parada, mural que está pintarrajeado por inescrupulosos desconocidos o también vimos el pésimos estados de nuestras banderas, que en el caso de la plazuela 6 de Agosto, lucen emblemas destrozados por la intensidad de los vientos, pero que lucen su pésimo estado a la vista y paciencia de todas las autoridades que deberían ejecutar acciones para mejorar estos aspectos.