En un poderoso llamado a la transformación espiritual, Monseñor Estanislao Dowlaszewicz, Obispo Auxiliar del Arzobispado de Santa Cruz, instó a los fieles a abrir sus corazones y acoger a Cristo en este tiempo de Adviento.
«No tengamos miedo», proclamó desde el púlpito, recordando que la llegada del Niño Dios no busca despojarnos de nuestro poder, sino ennoblecerlo. En un momento de profunda reflexión, enfatizó que cada día es una oportunidad para cambiar nuestras vidas y construir una nueva sociedad, afirmando que sin conversión y responsabilidad, el anhelo de días mejores se desvanecerá.
«Ven, Señor Jesús», resonó su súplica, evocando el deseo de estar listos para recibirlo como lo hizo la Virgen María. Monseñor Dowlaszewicz advirtió que un verdadero católico no solo celebra la Navidad, sino que lleva en su corazón al Dios hecho hombre y lo comparte con los demás. En un contexto marcado por crisis y sufrimiento, su mensaje se convierte en un faro de esperanza: «La historia la construimos con nuestra libertad y responsabilidad, iluminados por el Evangelio». Así, el obispo cerró su homilía con un llamado a la unidad y a la solidaridad en tiempos difíciles, recordando que en Dios encontramos la fuerza para superar cualquier adversidad.
