Productores de frutas y hortalizas denuncian que llevan hasta tres días haciendo filas para conseguir combustible y advierten que la escasez ya afecta el riego y las labores agrícolas. Piden al Gobierno garantizar el abastecimiento para evitar un impacto en la provisión de alimentos.

La falta de combustible comienza a generar preocupación entre los productores de los valles cruceños, quienes advierten que el desabastecimiento de diésel puede afectar directamente la producción de frutas y hortalizas y, con ello, el suministro de alimentos hacia los mercados.

Noé Morón, presidente de la Asociación de Horticultores y Fruticultores de Santa Cruz (ASHOFRUT), denunció que los productores enfrentan largas filas para conseguir combustible y que, en algunos casos, deben permanecer hasta tres días esperando para abastecer sus vehículos y equipos de trabajo.

Según el dirigente, la situación no se limita al diésel, ya que también existe dificultad para acceder a gasolina. Esta situación estaría complicando el traslado de los productores y el funcionamiento de los equipos utilizados durante la producción agrícola.

Uno de los principales problemas se presenta en el riego. Morón explicó que la falta de diésel impide poner en funcionamiento motores y bombas de agua necesarios para mantener los cultivos, especialmente en zonas donde el riego depende de estos equipos.

El sector calcula que alrededor de 5.000 hectáreas de diferentes cultivos de hortalizas se encuentran en riesgo debido a las dificultades para acceder al combustible. El dirigente remarcó que cualquier interrupción prolongada en el suministro puede afectar el ciclo productivo y reducir la disponibilidad de alimentos.

“Sin diésel no podemos ni para un motor bomba ni para regar”, manifestó Morón, al expresar la preocupación de los productores ante la falta de combustible.

A esto se suma, según el sector, el tiempo que los agricultores deben destinar a las filas en los surtidores. Los productores consideran que esta situación representa un perjuicio adicional, debido a que mientras permanecen esperando combustible se retrasan las tareas propias del campo.

Desde ASHOFRUT pidieron al Gobierno adoptar medidas para garantizar un abastecimiento regular de diésel en los principales centros de producción agrícola y evitar que la crisis de combustible termine repercutiendo en los mercados.

Morón insistió en que la falta de combustible no solo representa un problema para los productores, sino que puede convertirse en una dificultad para la población si se reduce la producción y distribución de alimentos.

“Sin combustible no hay alimento”, sostuvo el dirigente, quien reclamó una solución al desabastecimiento y pidió priorizar el suministro para las actividades productivas.

Los productores de los valles cruceños esperan que el abastecimiento se normalice antes de que la falta de diésel provoque mayores dificultades en el riego, la cosecha y el traslado de frutas y hortalizas hacia los centros de comercialización.