En medio de un creciente clima de tensión social, la Central Obrera Boliviana (COB) anunció que el próximo 1 de mayo no será una jornada de celebración, sino de evaluación y definición de medidas frente a la falta de respuestas del Gobierno a su pliego petitorio.
El máximo dirigente del sector, Mario Argollo, informó que ese día se llevará a cabo un cabildo nacional en el que distintos sectores laborales analizarán la situación del país y asumirán una postura conjunta. Según señaló, el descontento se ha profundizado debido a lo que consideran una ausencia de soluciones a las demandas planteadas.
“El país está atravesando un momento complicado y los trabajadores no ven respuestas claras. Hemos esperado, pero la paciencia se agota”, expresó Argollo, al tiempo de cuestionar la gestión gubernamental.
El dirigente también dejó abierta la posibilidad de exigir cambios más drásticos si no se atienden las demandas del sector. En ese marco, indicó que el ampliado nacional será clave para definir el rumbo de las movilizaciones y las acciones que impulsará la COB en los próximos días.
