El expresidente Evo Morales volvió a subir el tono del conflicto político con el Gobierno al desafiar este miércoles al presidente Rodrigo Paz a trasladarse al trópico de Cochabamba para sostener un encuentro, en medio de una creciente escalada de declaraciones cruzadas entre ambas partes.

Durante una concentración de organizaciones afines al denominado bloque evista, Morales cuestionó las advertencias del Ejecutivo y afirmó que si el mandatario “es machito” acuda a esa región para dialogar sobre la situación política y social del país.

“Si me da garantías, voy allá. Y si no, si es machito que venga al trópico para hablar temas sociales… le vamos a enseñar cómo se gobierna”, expresó el exmandatario.

El conflicto verbal se intensificó luego de que autoridades del Gobierno vincularan las recientes movilizaciones y bloqueos con presuntos actos de “narcoterrorismo”, acusaciones que Morales rechazó de manera categórica.

El líder cocalero aseguró que las protestas no responden a intereses delictivos, sino a la defensa de los recursos naturales y a la oposición a lo que calificó como un retorno de políticas neoliberales y mayor influencia externa en el país.

“Aquí no hay terrorismo ni narcoterrorismo. A los que defienden los recursos naturales los acusan de narcoterrorismo”, manifestó, al tiempo de acusar al Gobierno de impulsar persecución política.

Morales también cuestionó las declaraciones del presidente Rodrigo Paz sobre el endurecimiento de medidas contra sectores movilizados y afirmó que estas advertencias forman parte de una larga historia de confrontación política en Bolivia.

En ese contexto, sostuvo que las amenazas contra su persona y su movimiento no son nuevas y advirtió que el conflicto entre el Ejecutivo y las organizaciones del trópico cochabambino continúa en ascenso.