La cantante colombiana Shakira fue la máxima galardonada anoche en los Premios Juventud que se llevaron a cabo en San Juan, Puerto Rico. Sin embargo, no fue todo sonrisas, sino que ofreció un discurso conmovedor, el cual fue dedicado a sus fanáticos y a Milan y Sasha, sus hijos.
Al subir a recibir cada estatuilla, hubo aplausos y sonrisas, pero en un momento Shakira decidió brindar un emotivo discurso dedicado a Milan y Sasha, sus hijos de 10 y siete años, respectivamente.
“Es verdad que como artista he tenido la inmensa suerte de trabajar con un increíble sello discográfico y de colaborar con increíbles productores y artistas, pero mi mayor suerte es la de tener los fans que tengo, cada día ustedes me inspiran a superarme y a no rendirme”, empezó la colombiana.
Y agregó: “Cuando tuve dudas sobre mí misma, ustedes hicieron que volviera a creer en mí. Cuando me sentí frágil, me llenaron de fuerza, cuando me sentí sola me acompañaron, me protegieron, me mostraron su lealtad. Celebran conmigo mis alegrías y me acompañan en todas mis luchas y por ustedes quiero ser un mejor músico, una mejor artista y si se puede una mejor persona”.
La artista quiso recalcar que sus admiradores se han convertido en mucha de la fuerza que es ahora, pues fueron quienes más la inspiraron y le recordaron todo el talento que tiene en un momento en el que ella se sintió insegura de sí misma y no podía volver a creer en ella.
“Hay que creer que sí es posible cambiar las cosas y no dejar que nadie te diga lo contrario, eso es poder. Y ustedes la juventud tienen ese poder. Y si les da rabia y si les incomoda la exclusión y si no se dejan anestesiar por el dolor ajeno y si levantan su voz y no bajan los brazos entonces, puedo quedarme tranquila de que mis hijos y ustedes son y serán la esperanza de muchos”, expresó emocionada la colombiana en medio de aplausos.
A pesar de estas primeras palabras, Shakira también se refirió a su Fundación Pies Descalzos, al recibir el premio ‘Agente de Cambio’. “Vivimos en un mundo ambiguo con selfies con filtro, pero hay realidades que no se pueden filtrar ni maquillar. Hay lugares en los que la gente que nace pobre muere pobre, porque no tienen muchos la oportunidad de recibir una educación de calidad”.
LA VANGUARDIA
