
En una reunión bilateral final entre el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (SENASAG) de Bolivia y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Chile, se determinó que el sistema sanitario boliviano no garantiza la inocuidad de los productos lácteos destinados a exportación. Esta decisión fue asumida por la parte chilena tras una auditoría técnica realizada al SENASAG y a plantas procesadoras de lácteos en territorio nacional.
La principal observación recae en la falta de personal calificado dentro de la Unidad de Inocuidad Alimentaria del SENASAG, atribuida a los despidos masivos ordenados por el actual Director Nacional, Ing. Miguel Quiroz Ugarte. Esta deficiencia impidió demostrar la existencia y aplicación de un Plan Nacional de Residuos de Medicamentos Veterinarios en Bolivia, lo cual pone en duda la seguridad alimentaria de los productos exportables y, en consecuencia, también la de los productos de consumo interno.
Este revés no solo frena la posibilidad de exportar leche al mercado chileno, sino que genera una fuerte preocupación a nivel nacional e internacional sobre la credibilidad de las certificaciones sanitarias emitidas por el SENASAG.
El sector lechero nacional atraviesa una profunda crisis, marcada por el alto costo de producción que ha reducido la producción a la mitad. Las esperanzas estaban centradas en abrir nuevos mercados para dinamizar la economía del rubro, pero la situación se ha agravado aún más por las inundaciones, el contrabando de productos lácteos y ahora por la pérdida de acceso a mercados internacionales clave.
Intentamos obtener una respuesta del ejecutivo del SENASAG, pero no fue posible contactarlo debido a su participación en un evento internacional en la ciudad de Santa Cruz.
Ante este escenario, surgen serias interrogantes:
1. ¿Está en riesgo la exportación de carne a otros países?
2. ¿Está en riesgo la exportación de castañas y otros productos no tradicionales?
3. ¿Son seguros los productos registrados y certificados por el SENASAG para el consumo nacional?
4. ¿Está en peligro el prestigio institucional construido durante años por decisiones cuestionables de la actual gestión?
Este nuevo golpe se suma a una crisis generalizada que vive el país, marcada por la escasez de dólares, la falta de combustibles y ahora, la pérdida de mercados para productos de exportación no tradicionales.







