
La Cámara de Senadores dio luz verde a un proyecto que establece que al menos el 10% del Presupuesto General del Estado (PGE) debe destinarse exclusivamente a la salud pública. La iniciativa fue presentada por el senador Henry Montero, de la bancada Creemos, quien señaló que hasta ahora la asignación real para este sector apenas llegaba al 6,99%.
Montero aclaró que el porcentaje que el Gobierno había difundido, cercano al 10,1%, incluía recursos destinados a la seguridad social, lo que distorsionaba la cifra destinada estrictamente a la salud pública. “Con esta normativa se busca que el 10% sea neto y se dirija directamente al fortalecimiento del sistema sanitario público, excluyendo los fondos de la seguridad social”, afirmó.
La aprobación contó con un respaldo contundente, superando los dos tercios en el Senado, lo que según Montero fortalece la perspectiva de un sistema de salud más sólido y accesible para la población.
El proyecto ahora se encuentra en la Cámara de Diputados, donde se espera que continúe su proceso legislativo para convertirse en ley.
Este esfuerzo tiene raíces que se remontan a hace más de una década, cuando el padre Mateo Bautista comenzó a promover la necesidad de mayor inversión en salud pública a través de campañas sociales y un cabildo. Aunque un proyecto similar fue presentado en 2015, no logró avanzar. Es hasta la presente gestión legislativa que el senador Montero ha retomado y reactivado la propuesta con éxito.







