El miércoles 11 de marzo, los trabajadores del sector salud iniciaron un paro movilizado de 24 horas a nivel departamental, exigiendo el cumplimiento de pagos pendientes y la mejora de condiciones laborales en los tres niveles de atención, tanto en la ciudad como en las provincias.
Entre los principales reclamos hacia la alcaldía, los trabajadores solicitaron el pago de salarios de contratos e ítems municipales correspondientes al mes de febrero, la continuidad laboral del personal, la firma de contratos pendientes, la reposición de ítems y la regularización de subsidios y bonos de viáticos por vacunación.
Respecto a la gobernación, las demandas incluyen el pago de sueldos del ítem GAT y prefectural de febrero de 2026, así como la solución a problemas estructurales y de insumos en hospitales como el Hospital de Niños y Maternidad y el San Juan de Dios. Entre las necesidades urgentes se destacan tomógrafos, ascensores, ambulancias, licencias para estudios especializados y atención frente al hacinamiento.
Los representantes del sector salud advirtieron que podrían intensificar las medidas si las autoridades no atienden sus demandas, señalando que la falta de pago y condiciones adecuadas afecta directamente la atención a los pacientes. La paralización generó demoras y dificultades para quienes llegaron desde distintos municipios y barrios, subrayando la importancia de garantizar la continuidad de los servicios de salud.
El paro movilizado pone en evidencia tensiones históricas en la gestión del sector, que requieren soluciones inmediatas para evitar la afectación a la población y garantizar derechos laborales y condiciones mínimas de atención médica.
