
El sector cañero del país se declaró en estado de emergencia ante la posible reducción del volumen de etanol que demanda Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), advirtió el vicepresidente de la Comisión Nacional de Productores Cañeros de Bolivia (Concabol), Alcides Córdoba.
El dirigente señaló que una disminución en los retiros del biocombustible tendría consecuencias “catastróficas” para la generación de empleo y la cadena industrial, ya que miles de productores dependen directamente de este programa.
Córdoba recordó que el plan de producción de etanol, vigente desde hace siete años, se sostiene con inversión privada de productores e ingenios, sin costo para el Estado. “Es un programa netamente de inversión privada, del productor y de las industrias”, afirmó.
Según explicó, para la gestión 2025 se proyectaba la venta de más de 240 millones de litros; sin embargo, hasta el momento YPFB no habría retirado ni el 68% del volumen comprometido. “Pensábamos que era por la transición de Gobierno, pero vemos que hay más disminución en estos últimos días y eso nos preocupa”, sostuvo.
El sector anunció que este jueves sostendrá una reunión con autoridades de YPFB, con la expectativa de que participe el ministro de Hidrocarburos, a fin de obtener un pronunciamiento oficial sobre la demanda prevista para esta gestión.
Córdoba remarcó que el programa del etanol permitió al país ahorrar más de 600 millones de dólares en importación de combustibles y aseguró que el sector tiene capacidad para abastecer más de 300 millones de litros anuales, tras inversiones realizadas en maquinaria y tecnología por parte de cuatro ingenios que producen el biocombustible.
“Estamos en capacidad de abastecer. No entendemos por qué tenemos que retroceder cuando deberíamos avanzar”, afirmó el dirigente, al advertir que una reducción en la compra afectaría a todos los productores cañeros. “Nosotros sobrevivimos de esto. Vamos a dejar de sembrar y de generar empleo, y eso va a ser catastrófico para el país”, agregó.
Por su parte, el presidente de YPFB, Yussef Akly, indicó que el porcentaje de mezcla de etanol en la gasolina se mantendrá entre el 8% y el 12%, conforme establece la normativa vigente. No obstante, no precisó el volumen total que será demandado al sector durante esta gestión.
En relación con recientes denuncias de conductores sobre problemas en motores atribuidos a la gasolina distribuida por YPFB, Córdoba aseguró que el etanol cumple con todos los estándares de calidad exigidos por la normativa y descartó que el aditivo sea la causa de las fallas. “Hace siete años que venimos con este aditivo y nunca hemos tenido ningún problema”, subrayó, señalando que corresponde a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) garantizar la calidad del combustible.
El sector anunció que, de no alcanzarse acuerdos concretos con el Gobierno, convocará a una asamblea nacional para definir nuevas medidas.







