SATURACIÓN, ESCASEZ DE INSUMOS Y LARGAS ESPERAS ES LO QUE VIVEN PACIENTES EN EL JAPONES

La crisis en el sistema de salud pública se refleja con crudeza en el Hospital Japonés de Santa Cruz, donde el hacinamiento ha obligado a los médicos a improvisar espacios en los pasillos con camillas y sillas de ruedas. La falta de camas, personal e insumos básicos como gasas y medicamentos ha hecho que la atención se vuelva crítica.

El área de Emergencias, diseñada para 22 pacientes, alberga hasta 45, con 13 de ellos en los pasillos. La reanimación pediátrica, donde los pacientes deberían permanecer por pocas horas, mantiene enfermos durante días, aumentando el riesgo de infecciones. En la sala de terapia intensiva, los pacientes esperan semanas por una cama, y muchos deben comprar sus propios medicamentos ante la escasez.

La doctora Neysi Surriabre, jefa de Emergencias, advierte que la situación es más grave que en la pandemia. La crisis económica ha llevado a más pacientes a recurrir a la salud pública, colapsando aún más el sistema.

Los testimonios de los familiares y pacientes reflejan el drama: largas esperas en ambulancias, personas durmiendo en bancas por falta de recursos y desesperación por conseguir dinero para comprar medicamentos. Ante este escenario, crecen las críticas a la falta de atención gubernamental a la crisis sanitaria.