La Gobernación de Santa Cruz declaró desastre departamental mediante el Decreto Departamental N° 512, como respuesta a los severos daños ocasionados por las intensas lluvias que provocaron desbordes de ríos, riadas, deslizamientos, derrumbes y extensas inundaciones en varias zonas del departamento.
La medida rige desde el domingo y fue asumida luego de que los reportes técnicos confirmaran que la emergencia superó la capacidad de respuesta del Gobierno Autónomo Departamental. De acuerdo con el último informe oficial, los eventos climáticos dejaron al menos siete personas fallecidas y afectaron de manera directa a municipios como El Torno, Porongo, La Bélgica, Warnes y Montero, donde continúan las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños. El Torno y Porongo ya fueron declarados en desastre municipal.
La norma, compuesta por siete artículos, faculta a la Gobernación a gestionar apoyo del Gobierno nacional, incluyendo recursos humanos, técnicos, financieros y logísticos, con el objetivo de atender de forma inmediata a la población damnificada, proteger la biodiversidad y restablecer servicios e infraestructura dañados. Asimismo, establece que la declaratoria tendrá vigencia hasta el 29 de mayo de 2026, con la posibilidad de ampliarse según la evolución de la emergencia y los informes técnicos que se emitan.
Según los estudios especializados, Santa Cruz atraviesa un desastre hidrometeorológico en desarrollo, marcado por una variabilidad climática extrema y crecidas sostenidas de los ríos. El río Grande es uno de los más comprometidos, junto con las cuencas de los ríos Piraí, Yapacaní, Ichilo y Parapetí, donde se identificaron 198 puntos críticos activos.
El impacto del fenómeno alcanza una superficie de más de 356.000 hectáreas susceptibles de inundación, con cerca de 255.000 personas en riesgo directo y más de 2,2 millones en riesgo indirecto. A ello se suman graves afectaciones a zonas productivas, caminos, comunidades rurales y ecosistemas estratégicos, además del riesgo de expansión del desastre hacia el departamento del Beni.
Desde la Gobernación se advirtió que la falta de recursos económicos limita la atención de nuevas emergencias con fondos propios. La Secretaría Departamental de Hacienda señaló que esta situación motivó la recomendación formal de declarar el desastre, a fin de viabilizar la llegada de apoyo externo y acelerar la respuesta institucional ante una crisis que aún se mantiene activa.
FUENTE: EL DEBER
