El alcalde de San Julián, Carlos Vaca García, abrió la posibilidad de implementar un sistema de aprovechamiento de residuos sólidos que permita generar diésel y gasolina para cubrir parte de la demanda de combustible del municipio y reducir los costos operativos.
Durante una visita a la empresa LICU, la autoridad conoció una tecnología que convierte materiales como plásticos, llantas, hules y otros desechos en combustibles líquidos, mediante un proceso de transformación térmica.
Vaca destacó que la propuesta busca darle un nuevo uso a los residuos que actualmente son descartados, convirtiéndolos en una fuente alternativa de energía y, al mismo tiempo, reduciendo el volumen de basura que llega a los botaderos.
«Estamos viendo una alternativa que puede permitirnos transformar la basura en combustible. Vamos a revisar las especificaciones técnicas y evaluar junto a la empresa la posibilidad de llevar esta tecnología a nuestro municipio», señaló.
De acuerdo con la información presentada durante la inspección, la planta tiene una capacidad estimada de producir hasta 3.500 litros de diésel por día, lo que representaría una alternativa para disminuir el gasto destinado al abastecimiento de la maquinaria y vehículos municipales.
El alcalde explicó que la propuesta aún se encuentra en etapa de evaluación y que se analizarán aspectos técnicos, económicos y operativos antes de definir su posible implementación.
Además del beneficio económico, la autoridad resaltó que el proyecto podría impulsar la actividad de reciclaje y generar oportunidades para las personas que recolectan materiales reutilizables.
La iniciativa forma parte de la búsqueda de alternativas del municipio para mejorar la gestión de residuos, reducir el impacto ambiental y optimizar los recursos destinados al funcionamiento de los servicios públicos.
