
La presidenta del extinto partido PAN-BOL, Ruth Nina, se presentó este lunes en el juzgado de Shinahota, donde denunció que se estaría «forzando su aprehensión».
«Estamos aquí a primera hora, pero el juzgado está cerrado con candado», reclamó, señalando una presunta presión para evitar que presente su personamiento como víctima.
Nina aseguró que buscan encarcelarla para frenar sus denuncias contra los vocales del Tribunal Supremo Electoral y el Tribunal Constitucional. «Me quieren callar por exigir justicia», afirmó.
Hace dos semanas, en un ampliado del evismo, Nina lanzó graves declaraciones: «el día de las elecciones en vez de contar votos contarán mu3rt0s», por lo cual asambleístas presentaron una denuncia en su contra.







