
Este sábado, Rodrigo Paz Pereira asumió la Presidencia Constitucional del Estado Plurinacional de Bolivia en una ceremonia histórica que marca el fin de casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS) y el inicio de un nuevo ciclo político en el país. Acompañado por el vicepresidente Edmand Lara, el mandatario prometió un gobierno de servicio, transparencia y respeto a la Patria.
Desde el hemiciclo de la Asamblea Legislativa Plurinacional, Paz Pereira aseguró que su administración se basará en el amor por la Patria y el compromiso con la ciudadanía. “Hoy asumimos la Presidencia y el destino de la Patria junto a Edmand con una gran responsabilidad. Este lugar no es de poder, es un mandato de servicio. Nos tocan cinco años de servicio y no de poder”, afirmó ante legisladores, invitados y delegaciones internacionales.
Unidad y apertura internacional
El presidente convocó a los bolivianos a vivir una etapa de libertad, justicia y respeto a la ley. “Comienza un tiempo de la libertad, pero también de la responsabilidad. Es el tiempo de la democracia verdadera y del respeto de la ley. Nadie está por encima de la ley, nadie está por encima de la Patria”, subrayó.
Destacó la presencia de más de 70 delegaciones internacionales y agradeció la colaboración de expresidentes y autoridades extranjeras. “Nunca más, nunca más una Bolivia aislada ni sometida a ideologías fracasadas. Bolivia vuelve al mundo, y el mundo vuelve a Bolivia. Por eso nuestros brazos están abiertos”, manifestó.
Agradeció de manera especial al Departamento de La Paz por acoger las actividades y actos que representan los valores democráticos. También rindió homenaje a su familia, señalando que su apoyo fue fundamental para llegar al cargo que hoy ocupa.
Diagnóstico del país
Paz Pereira describió la realidad que enfrenta el país: una economía devastada, reservas internacionales mínimas, inflación histórica, escasez de combustibles, deuda interna y externa que supera los 40 mil millones de dólares, un Estado paralizado, empresas públicas convertidas en botines políticos y corrupción generalizada. “Nos dejaron una nación cansada, dividida, endeudada, moral y material. La corrupción se volvió el sistema y la mentira la política de Estado”, denunció.
El presidente criticó el uso indebido de los recursos naturales, preguntando directamente: “¿Dónde está el mar de gas? ¿Dónde está el litio? Nos traicionaron, se gastaron 60 mil millones de dólares del gas y nos dejan con una deuda de 40 mil millones. Vamos a defender a los más humildes porque la traición se paga en Bolivia”.
Compromisos y plan de acción
El mandatario presentó los ejes centrales de su gobierno:
- Reactivación económica y empleo: Apertura a inversiones, reducción de aranceles, formalización de la economía, fortalecimiento de las regiones mediante un modelo federal y desarrollo de un capitalismo inclusivo para todos.
- Estado funcional y transparente: Transformar el “Estado tranca” para que trabaje al servicio de la ciudadanía, eliminando la burocracia y combatiendo la corrupción.
- Infraestructura y servicios básicos: Garantizar suministro de combustibles, mejorar salud, educación y conectividad, incluyendo internet satelital para todas las regiones.
- Juventud y desarrollo sostenible: Impulsar ciencia, tecnología, educación y proyectos ecológicos para proteger ríos, bosques y glaciares, creando un “gobierno verde”.
- Propiedad y seguridad jurídica: Garantizar la propiedad privada y la seguridad legal para fomentar inversión y crecimiento económico.
Además, reiteró su compromiso con la transparencia y el servicio público: “Hoy los bolivianos no van a trabajar para el Estado, el Estado tiene que trabajar para ustedes. Todos aquellos ministerios y empresas que solo son parapegas para los del partido, se van a unitar, y ese dinero irá donde corresponde: a hospitales, escuelas y trabajo digno para los bolivianos y bolivianas”.
Reforma y reconciliación nacional
Paz Pereira hizo un llamado a la unidad, la verdad y la reconciliación. “Es tiempo de reencuentro, de reconciliación, de unidad. La mentira esclaviza, la verdad libera. Hablar con la verdad es central para gobernar”, enfatizó.
Propuso un Acuerdo Nacional del Bicentenario, que permita a organizaciones sociales y políticas participar en reformas profundas en justicia, economía, ética pública, educación, tecnología, turismo y medio ambiente. “No transformamos la Patria, transformamos el Estado para que sirva a la Patria, no la Patria al Estado”, puntualizó.
Libertad, democracia y símbolos de la Patria
El presidente enfatizó que la libertad debe ser protegida y que la democracia se basa en el respeto mutuo: “La democracia es el respeto al otro, a su opinión, a su identidad, a nuestros símbolos, a nuestra bandera y a nuestro escudo. Todos los símbolos se respetan, todos los símbolos son parte de nuestra diversidad”.
Instó a la oposición a participar del diálogo y la construcción del país: “Dialogaremos, concertaremos, debatiremos, pero sobre todo construiremos juntos el futuro del país con firmeza. Les extiendo la mano para trabajar conjuntamente”.
Educación, juventud e innovación
Paz Pereira destacó la importancia de los jóvenes y de la educación como motores del futuro: “Ustedes son la fuerza que mueve el destino de la Patria. Quieren educación moderna, oportunidades reales, un país conectado al mundo. Las van a tener. Este será el gobierno de la innovación, de la ciencia, de la tecnología y del futuro verde”.
Política internacional y soberanía
El mandatario reafirmó una política soberana y realista, sin ataduras ideológicas: “Bolivia será un punto de encuentro y no de confrontación. Bolivia volverá al mundo con dignidad y con la frente en alto. Nuestra política será práctica, fundada en el interés nacional y el respeto a la autodeterminación de los pueblos”.
Mensaje final
Rodrigo Paz Pereira cerró su discurso con un llamado a la esperanza, el trabajo y la fe en Bolivia: “Con trabajo, honestidad y la gracia de Dios, vamos a levantar a la Patria. Bolivia, Bolivia, Bolivia… ¡Viva la Patria, carajo! Dios bendiga a nuestra Patria y a cada familia boliviana”.
Con esta asunción, Bolivia inicia una nueva etapa política, marcada por la reconstrucción del Estado, la transparencia, la unidad y el regreso al escenario internacional. Rodrigo Paz Pereira se comprometió a gobernar al servicio del pueblo, dejando atrás décadas de crisis, corrupción y divisiones, con el objetivo de construir una Bolivia más justa, libre y próspera.







