Durante el aniversario de la Escuela Naval en Cochabamba, el presidente destacó el papel de la Armada boliviana y de los Diablos Azules en las operaciones contra el crimen organizado.

El presidente Rodrigo Paz planteó que los ríos de Bolivia deben convertirse en vías de integración, comercio y desarrollo para las comunidades, en lugar de ser utilizados para el transporte de drogas y otras actividades ilícitas vinculadas al crimen organizado internacional.

El mandatario se refirió al tema durante su discurso por el 53.º aniversario de la Escuela Naval, en Cochabamba, donde destacó la importancia de fortalecer las capacidades de la Armada boliviana para combatir las actividades criminales que aprovechan las rutas fluviales del país.

Paz sostuvo que los mismos ríos que conectan poblaciones y facilitan el movimiento comercial también pueden ser utilizados para trasladar sustancias controladas, armas y mercancías ilegales. Ante este escenario, remarcó la necesidad de reforzar las tareas de vigilancia y respuesta en estos espacios.

En su intervención, el jefe de Estado reconoció la experiencia de la Armada en la lucha contra el narcotráfico y mencionó la participación de los denominados Diablos Azules en operativos desarrollados en coordinación con las autoridades competentes.

El presidente señaló que el conocimiento del territorio, la preparación especializada del personal y la capacidad operativa de los efectivos navales son elementos importantes para enfrentar las actividades ilícitas.

“Los ríos deben ser rutas de integración y desarrollo, no corredores del narcotráfico”, fue el mensaje central de Paz, quien vinculó la seguridad de las vías navegables con las posibilidades de crecimiento y desarrollo del país.

La autoridad insistió en que las capacidades de la Armada deben contribuir a proteger los espacios fluviales y evitar que sean aprovechados por redes criminales que operan dentro y fuera de las fronteras nacionales.