El presidente Rodrigo Paz no asistió este miércoles a la reunión convocada por el Movimiento Cívico Nacional en Santa Cruz y, en su lugar, envió al ministro de Economía, Gabriel Espinoza, para presentar sus disculpas y explicar la ausencia del mandatario en medio de la crisis que atraviesa el país.
Sin embargo, el ministro tampoco ingresó al encuentro, debido a que los representantes cívicos decidieron continuar deliberando entre ellos antes de recibir a las autoridades del Ejecutivo.
“El presidente ha hablado con ellos. Las representaciones cívicas están dialogando entre ellas y nos han pedido que no ingresemos todavía”, declaró Espinoza ante los medios.
La autoridad explicó que Rodrigo Paz tenía prevista su participación en la reunión, pero cambió su agenda debido a los conflictos y bloqueos que afectan al país.
“Está claro que el presidente, por la situación que tenemos, tuvo que cambiar su agenda”, sostuvo el ministro, al asegurar que el mandatario permanece en La Paz atendiendo asuntos relacionados con la crisis nacional.
Espinoza también alertó sobre las pérdidas económicas provocadas por las movilizaciones y bloqueos. Según afirmó, las exportaciones ya registran perjuicios cercanos a los 500 millones de dólares.
Asimismo, indicó que los sectores más afectados son transportistas, gremiales y trabajadores independientes.
“Un chofer pierde entre 150 y 200 bolivianos por día y un cuentapropista o gremial entre 200 y 250 bolivianos diarios”, señaló.
El ministro agregó que el turismo también enfrenta consecuencias económicas debido a la suspensión de reservas y cancelaciones previstas para los próximos meses.
En relación con las medidas de excepción planteadas por algunos sectores cívicos, Espinoza aseguró que cualquier decisión debe aplicarse respetando el marco constitucional.
Finalmente, cuestionó la participación de actores extranjeros en la coyuntura política boliviana y afirmó que Cancillería analiza una presunta injerencia política de una diputada colombiana.
