El presidente Rodrigo Paz rechazó los hechos de violencia registrados durante las recientes movilizaciones y cuestionó la toma del Ministerio de Trabajo por parte de sectores afines a la Central Obrera Boliviana (COB), asegurando que este tipo de acciones no pueden ser aceptadas en el país.
“El Gobierno dialoga con todos los sectores. El Presidente se sienta con transportistas, campesinos y distintos actores sociales; no entiendo la violencia. La violencia no se acepta, es una suerte de sicariato”, manifestó el mandatario al referirse a los conflictos sociales registrados en los últimos días.
Paz también condenó la irrupción en instalaciones del Ministerio de Trabajo y remarcó que se trata de una institución pública que pertenece a todos los bolivianos.
“El Ministerio de Trabajo es de todos ustedes, de todos los bolivianos, y un sector consideró que tiene la libertad de ingresar y violentar un espacio público del Estado”, afirmó.
Respecto a los pedidos de renuncia promovidos por algunos sectores movilizados, el jefe de Estado sostuvo que cualquier cambio político o social debe desarrollarse dentro del marco democrático y mediante el voto ciudadano.
“La unidad para sacar adelante a la patria está por encima de todo”, señaló Paz, quien además convocó a trabajar de manera conjunta y sin imposiciones para enfrentar la situación del país.
