RODRIGO PAZ ANALIZA POSIBLE REGRESO DE LA DEA A BOLIVIA

El presidente electo de Bolivia, Rodrigo Paz, reafirmó este sábado su compromiso con la lucha contra las actividades ilícitas y la corrupción, advirtiendo que quienes se opongan a este objetivo “deberán meditar su situación en el país”. El mensaje fue interpretado como una señal de firmeza hacia sectores que expresaron reservas sobre su política de apertura internacional.

Las declaraciones se dieron al concluir un encuentro con representantes empresariales y productivos en Santa Cruz, donde el próximo mandatario insistió en que Bolivia no debe temer la cooperación de organismos internacionales o de países vecinos en temas de seguridad y transparencia.

“Nadie le debe tener temor a aquellas instituciones de orden internacional que quieran cooperar con Bolivia, no solo de Estados Unidos, sino también de Brasil, Argentina, Paraguay, Perú y Chile”, señaló Paz, destacando la importancia de una acción coordinada en la región.

El presidente electo sostuvo que la lucha contra los ilícitos forma parte de un proceso de institucionalización del Estado y de recuperación de la confianza en la justicia.

“El que quiera oponerse a esa lucha tendrá que meditar claramente cuál es su situación en Bolivia, porque aquí se tiene que aplicar la justicia, la transparencia y la lucha contra los ilícitos, contra la trata de personas y los movimientos financieros ilegales”, afirmó.

Las palabras de Paz surgen en medio del debate político sobre la posible reanudación de relaciones con Estados Unidos y la eventual presencia de organismos de cooperación, como la DEA, cuya salida del país fue impulsada en 2008 durante el gobierno de Evo Morales.

En respuesta a las críticas de algunos sectores del Movimiento al Socialismo (MAS), Paz argumentó que el restablecimiento de vínculos con Estados Unidos podría significar beneficios económicos concretos para Bolivia. Recordó que, antes de la suspensión del acuerdo ATPDEA, el país exportaba alrededor de 500 millones de dólares en textiles y generaba unos 40 mil empleos, especialmente en la ciudad de El Alto.

“Una decisión política e ideológica redujo las exportaciones a 23 millones y destruyó miles de fuentes laborales. Eso es traición a la patria”, enfatizó.

Paz concluyó señalando que su futura administración promoverá la institucionalidad y la transparencia como pilares de gobierno.

“La lucha contra la corrupción también es lucha contra las actividades ilícitas. El que quiera defender la corrupción, que le tenga temor a las instituciones que buscan transparentar la convivencia entre bolivianos”, remarcó.