Una joven paraguaya fue liberada en la avenida Jenecherú, en Santa Cruz, después de permanecer cautiva por una presunta red internacional dedicada a la explotación sexual. La acción fue resultado de un operativo coordinado entre autoridades de Paraguay y Bolivia.

De acuerdo con las investigaciones, la víctima fue captada en su país bajo falsas promesas laborales, drogada y agredida físicamente. Incluso recibió una marca en el rostro, que los delincuentes utilizaban como advertencia para mantenerla bajo control.

El rescate se produjo luego de que la joven lograra comunicarse brevemente con sus familiares a través de un teléfono celular, alertando sobre su situación. Esto permitió que la Fiscalía de Trata y Tráfico de Paraguay activara los protocolos de emergencia y coordinara con las autoridades bolivianas la intervención en el inmueble donde estaba retenida.

El cónsul de Paraguay en Bolivia, Óscar Benítez, informó que la joven llegó al operativo con múltiples contusiones y evidencias de violencia física. “Ella fue engañada con la promesa de un empleo como cajera en una discoteca, pero fue sometida a un trato cruel y degradante”, explicó.
Según el fiscal Daniel Lobo, la víctima fue trasladada desde Paraguay en camiones de gran tonelaje, sin controles ni paradas durante el trayecto. Al llegar a Santa Cruz, le quitaron sus documentos y la mantuvieron aislada para evitar cualquier intento de fuga.

Tres personas fueron aprehendidas y están a disposición de la justicia, mientras la investigación busca determinar si se trata de una organización criminal de mayor alcance con operaciones entre ambos países. El Gobierno paraguayo espera la autorización para repatriar a la joven, quien recibirá atención médica y psicológica especializada para superar el trauma sufrido.