Un operativo de cinco días, liderado por la Gobernación de Santa Cruz, en colaboración con bomberos, biólogos y entidades privadas, logró la reubicación exitosa de 27 bufeos y 17 petas de río en la zona del río Grande. Los especímenes quedaron atrapados en cuerpos de agua que se desconectaron del cauce principal del río Grande, lo que puso en grave riesgo su supervivencia.
Según el informe, todos los animales fueron trasladados y liberados exitosamente en un afluente antiguo que mantiene conexión directa con el río Grande, garantizando su reincorporación al ecosistema y su supervivencia dentro del área de influencia de la Unidad de Conservación del Patrimonio Natural Humedales del Norte.
