Una disposición interna de la Policía Boliviana ordenó el retiro inmediato del personal de seguridad que custodiaba a las principales autoridades del Órgano Judicial en la ciudad de Sucre, una decisión que llamó la atención y encendió alertas en el sector judicial.

La instrucción fue canalizada a través del Comando Departamental de Policía de Chuquisaca y se conoció este martes mediante un memorándum interno. La orden alcanza a edecanes y efectivos policiales asignados al resguardo del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), la Fiscalía General del Estado, el Tribunal Agroambiental y el Consejo de la Magistratura.

El repliegue se ejecutó sin que se acompañe de una explicación pública ni de un informe que detalle las razones de la medida o las condiciones de seguridad que se adoptarán en adelante.

Esta situación resulta particularmente sensible debido al contexto nacional y a la naturaleza de los procesos de alto impacto que se encuentran actualmente en curso en estas instancias.

Desde el ámbito judicial, se expresó inquietud por la decisión, al considerar que la seguridad de magistrados y fiscales es un componente clave para el normal desarrollo de investigaciones y procesos, así como para la garantía de independencia institucional.

Hasta el cierre de esta nota, el Ministerio de Gobierno no se pronunció de manera oficial sobre la determinación ni aclaró si el retiro del personal policial será temporal o permanente. La falta de información ha profundizado la preocupación y generado interrogantes sobre el alcance real de la medida.